Para orar cada día: Sábado

29 de julio de 2017. Festividad de Santa Marta

Te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidadd de pocas, o mejor, de una sola

Lucas 10, 38-42

En aquel tiempo, Jesús entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude». Le respondió el Señor: «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada».
 

Comentario

Recordemos que Marta estaba ocupada y preocupada por muchos asuntos. El señor le aconsejó que pusiera todo su ser en lo que en verdad salva y libera. Marta puso en práctica dicho consejo divino y así escuchamos su radical confesión. 'Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo'. Gracias Marta. Pensemos en tantas personas afanadas por multitud de tareas, ayudémoslas a no olvidar lo verdaderamente importante. Aplicarlo a mi vida personal. En mí hay trigo y cizaña. Tratar de individuar cada hilo de cizaña para arrancarla, buscándolas hasta el agobio es tontería. Sembrar trigo, hacer el bien, buscar más gracia, más caridad es lucha positiva a la vez, saber que en mí habrá siempre cizaña, pero no preocuparse demasiado porque Él la arrancará.
 

Pregunta para reflexionar

¿No ocurre eso en la Iglesia? Es buen trigo, plantado por Dios. Pero junto al trigo, crece cizaña. ¿Por qué no la arrancas? No, porque se dañaría también el trigo. Lo haré al final.
 

Oración

Señor, la figura de Marta ha pasado a la historia de la Iglesia como la mujer atareada por servirte lo mejor posible. Con Marta, renuevo mi fe en ti, mi plena confianza en tu amor, mi amistad inquebrantable contigo. Tú, Señor, eres mi Vida.

Madres Concepcionistas de Mondoñedo

Comunidad de las Madres Concepcionistas Franciscanas de Mondoñedo. Autora: Sor María de la Luz